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CONOZCA CARBUNIÓN

 
Carta del Presidente
 

Estimados Asociados:

Durante el pasado año 2008 y los primeros meses del presente 2009 se han producido avances muy significativos para el sector y nuevos retos que hace tan solo un año parecían impensables.

En el aspecto positivo hay que destacar la decisión tomada por el Consejo de Ministros de 30 de enero de 2009 sobre el control financiero efectuado en relación con las Ayudas de los ejercicios 1998-2001. Este acuerdo, permite abordar el futuro en un entorno de mayor seguridad jurídica, afectando muy positivamente tanto a las empresas que continúan con su actividad como a las que habían cesado la producción.

En la misma fecha, la comisión de seguimiento del Plan del Carbón aprobó definitivamente la Resolución que regula las ayudas a la producción para el año 2009, incorporando pequeños ajustes para adaptarse mejor a la realidad de las empresas que constituyen la Reserva Estratégica.

En este contexto tan favorable, se produce sin embargo una nueva crisis en el sector inducida por la crisis económica internacional, que ha provocado el desplome de los precios del carbón, a la que se une una coyuntura mucho mas favorable para otras fuentes de generación y una reducción brusca de la demanda. Esta serie de factores combinados, están produciendo una falta de consumo de carbón nacional, especialmente acusada en las centrales térmicas del interior.

Estas circunstancias, están generando crecientes tensiones entre las compañías eléctricas y las mineras, con dificultades para llevar a efecto los contratos firmados para 2009, al haberse desactivado al mismo tiempo los mecanismos previstos en capítulo XIV del plan del carbón relativos a la garantía de consumo.

El pasado 4 de mayo se acordó crear un grupo de trabajo integrado por representantes del MITyC, UNESA y CARBUNIÓN que tratará de presentar una solución que garantice efectivamente el consumo de carbón nacional.

Al mismo tiempo, se están desarrollando las primeras consultas y reuniones para tratar de definir el nuevo escenario que debemos afrontar una vez que expire el vigente Reglamento (CE) 1407/2002 del Consejo. Aunque estamos en la fase previa de la discusión, debemos tratar de aprovechar la próxima presidencia española de la Unión Europea para impulsar un marco en el que se contemplen los distintos planteamientos que en el seno de la Unión coexisten con respecto al carbón.

En este sentido cabe destacar el concepto de reserva estratégica que llevó, en algunos países, a seleccionar las empresas que ofrecían las mejores perspectivas, mientras que el resto tuvieron que cerrar. Al haberse constituido dicha reserva, las empresas seleccionadas están acometiendo importantes inversiones para permitir el acceso a reservas durante muchos años, por lo que no sería coherente suprimir en estos momentos los mecanismos que apoyan la producción corriente.

Es preciso señalar que el sector en España lleva muchos años haciendo frente a sucesivos planes de reestructuración, por lo que su dimensión no puede seguir disminuyendo sin perder las sinergias pretendidas, mientras que otros países deberán seguir reestructurándose e incluso algunos han optado por cerrar definitivamente sus explotaciones.

Al no existir prácticamente mercado intracomunitario de carbón, esta diversidad de circunstancias no está planteando ningún problema en el desarrollo del vigente Reglamento, optando cada país miembro libremente por otorgar algunas o todas las ayudas contempladas en el mismo, por lo que la nueva regulación debe recoger todos los tipos de ayudas vigentes en la actualidad.

El consumo de energía de la UE en su conjunto, se espera que aumente aún más en el futuro. Para hacer frente a este desafío y respecto al carbón, se trataría de mejoras en la eficiencia y en su utilización para la generación de electricidad y más adelante en el desarrollo de tecnologías limpias de carbón, destinadas a la reducción de las emisiones. En su Comunicación «Producción sostenible de electricidad a partir de combustibles fósiles: con emisiones próximas a cero de CO2, después de 2020” a partir de enero de 2007, la Comisión Europea establece lo siguiente: El carbón es “un elemento clave que contribuye a la seguridad de suministro de la UE y lo seguirá siendo.”

El carbón es el combustible fósil con mayor y más amplia distribución mundial de reservas, que se estiman con una duración de 130 años para el lignito y de 200 años para la hulla y antracita. Junto con las estrategias para aumentar la eficiencia energética y el uso de fuentes renovables, el carbón debe seguir siendo una opción importante en los próximos decenios para cubrir necesidades esenciales de electricidad no satisfechas por las energías renovables”.

Al mismo tiempo, la posición internacional de liderazgo de la Unión Europea en la minería del carbón y la tecnología desarrollada, sólo puede mantenerse a través de su propio desarrollo y demostración de base, dando un valor añadido y contribuyendo a la creación de empleo en Europa.

Nuestra federación una vez mas, tratará de convertir estos retos en oportunidades, todo ello con el horizonte de lograr un nuevo marco más estable para nuestras empresas y con el objetivo de dar por concluida la reestructuración del sector español que debe mantener una dimensión estable para prestar a la sociedad un servicio esencial.

Madrid, 18 de junio del año 2009.


Victorino Alonso
Presidente